Datos propios · 2023–2026

Lo que revelan +1,600 densitometrías óseas en Guatemala

Un análisis propio, hecho con datos reales de nuestra práctica clínica — no una cifra genérica traducida de un estudio extranjero.

78%

de los pacientes referidos a densitometría en nuestro centro tiene algún grado de pérdida ósea

35.8%

ya califica como osteoporosis (T-score ≤ −2.5)

9.4%

tenía densidad ósea normal, pero microarquitectura (TBS) ya alterada

×17.6

creció el volumen anual de estudios entre 2023 y 2025

Por qué compartimos esto

Entre 2023 y 2026 acumulamos más de 1,600 estudios de densitometría ósea en nuestro centro. En vez de guardar esos datos en un archivo, decidimos analizarlos a fondo y compartir lo que encontramos con el gremio médico: información real sobre cómo se ve la salud ósea en pacientes guatemaltecos.

Todo lo que sigue son cifras agregadas y anónimas. Ningún nombre, identificador o institución referente individual aparece en este análisis.

Un centro que crece año con año

Estudios de densitometría realizados por año (2026: datos a septiembre)

El volumen mensual pasó de estudios esporádicos en 2023 a superar los 100 estudios al mes en los picos de 2025 y 2026. Ese crecimiento sostenido es, en sí mismo, una señal: cada vez más médicos y pacientes en Guatemala están priorizando la salud ósea.

Gráfica de barras: estudios de densitometría por año, con crecimiento sostenido de 2023 a 2026.
Serie mensual de densitometrías realizadas entre septiembre de 2023 y septiembre de 2026.
Volumen mensual de densitometrías, septiembre 2023 – septiembre 2026.

¿Qué encontramos al medir?

Clasificación diagnóstica global, criterio OMS — cualquier sitio medido (n=1,611)

Solo 1 de cada 5 pacientes que se hace una densitometría en nuestro centro tiene un resultado completamente normal. El resto tiene osteopenia (42.5%) u osteoporosis ya establecida (35.8%).

Gráfica circular: 21.8% normal, 42.5% osteopenia y 35.8% osteoporosis sobre 1,611 pacientes.

Esta es una población ya referida por sospecha clínica o factores de riesgo, no una muestra de la población general: las cifras no deben leerse como epidemiología poblacional de Guatemala.

La década que marca la diferencia

Prevalencia por grupo de edad, columna lumbar (n=597)

La prevalencia de osteoporosis salta de 15.7% en la década de los 50 a 23.9% en la de los 60, y a 35.3% en la de los 70. Esa década de los 50 es, en la práctica, la ventana real de oportunidad para la prevención: antes de que el deterioro se acelere.

Gráfica de barras: prevalencia de osteoporosis por década de edad, creciente de los 50 a los 70 años.

El sitio que falla primero

Área anatómica donde se registró el T-score más bajo (n=1,611)

En 73.5% de los casos, el punto más débil se encontró en la columna lumbar; en 20.5%, en la cadera o el fémur. Por eso medimos ambos sitios de forma sistemática: conformarse con uno solo deja pasar una parte real del riesgo.

Distribución del sitio anatómico con el T-score más bajo: 73.5% columna lumbar, 20.5% cadera o fémur.

Lo que la densidad ósea sola no alcanza a ver

Concordancia entre densidad ósea (DMO) y microarquitectura ósea (TBS), n=597

Esta es, para nosotros, la parte más reveladora del análisis. El TBS (Trabecular Bone Score) mide la calidad de la microarquitectura ósea, algo que la densidad mineral por sí sola no puede ver.

Matriz de concordancia entre la clasificación por densidad ósea y la clasificación por TBS.

9.4%

de los pacientes tenía densidad ósea «normal», pero su microarquitectura ya estaba deteriorada o en deterioro parcial. Un DXA convencional, sin TBS, los habría dado de alta como sanos.

También ocurre en sentido contrario: 24.8% tenía densidad ósea baja pero microarquitectura conservada, un matiz que puede cambiar una decisión de tratamiento.

Dispersión del valor de TBS según la edad del paciente, con tendencia descendente.
El TBS se deteriora de forma progresiva con la edad, de forma independiente a la densidad ósea.

«El número de densidad ósea, por sí solo, ya no es suficiente.»

Perfil de quién se hace este estudio

88% de los pacientes de esta cohorte son mujeres, con una edad promedio de 65 años (rango: 14 a 106 años). Aunque el foco de comunicación suele ser «salud ósea de la mujer», también atendemos población masculina y casos de seguimiento en pacientes más jóvenes.

Distribución por sexo de la cohorte: 88% mujeres y 12% hombres.

Metodología y alcance

  • Datos exportados del equipo GE Healthcare Lunar Prodigy Advance (TBS iNsight incluido), procesados y agregados por nuestro equipo.
  • La clasificación diagnóstica global usa el T-score más bajo de cualquier sitio medido (columna, cadera, cuerpo total o antebrazo), el criterio estándar de la OMS.
  • El análisis de TBS corresponde al subgrupo con estudio completo de columna lumbar (L1–L4).
  • Esta es una población ya referida para densitometría, no una muestra poblacional: las prevalencias son más altas que en la población general y no deben citarse como epidemiología de Guatemala.
  • Todos los datos se presentan de forma agregada y anónima.

Contenido orientativo y educativo. No reemplaza el juicio clínico ni las guías de práctica vigentes; la interpretación densitométrica de cada paciente la emite el Dr. Aguilar en el reporte firmado.

¿Quiere conversar sobre estos datos?

Podemos revisar la metodología completa con usted, o cómo aplicar el TBS en su propia práctica. Y si necesita referir a un paciente, el estudio se agenda por WhatsApp.

10a. Calle 6-40, Zona 9, Edificio Salucentro, 6.º nivel (Clínicas C1, C2 y C3), Ciudad de Guatemala 01009